lunes, 17 de junio de 2013



MUNICIPALIDAD DE MONTE BUEY
SUB SECRETARÍA DE CULTURA



TALLER LITERARIO

“ATARDECER POETA”

                                             2º LIBRO








  


PRÓLOGO


 La literatura como refugio. La palabra como estandarte. Los sueños como Norte. Cada una de estas definiciones cabe en esta hermosa “locura” de crear, de creer y de crecer a través de las letras.
   Definir a cada poeta o escritor es como pretender usar las manos de cuencos para retener el agua y, aún más, mecerla en ellos. Son inasibles, escapan a la lógica, tienen, en estas épocas, cosas para decirles a sus semejantes que afectan su espíritu, que lo cincelan, que lo esculpen, que lo vivifican.
   Usted, estimada o estimado lector, no será el mismo después de leer este segundo escalón literario. No será el mismo porque alguna prosa, algún verso le quedará suspendido entre el corazón y la razón y será, a no dudarlo, el impulsor de sus propios sueños, el transmisor de sus propias experiencias, el revelador de su pasado o su presente.
   Cuando una metáfora se transforma en un gesto, cuando una palabra se convierte en una flor o cuando una espina de esa flor conjetural, nos hiera, cada uno de estos poetas y poetisas, habrán logrado llegar a su cauce para transformar su vida definitivamente.
   Me sumo a las felicitaciones a todos y cada uno de los integrantes y, una vez más, saludo en el afecto pero, más aún, en el reconocimiento profesional a esta Pastora de las letras llamada Mercedes Morlachetti.

 Horacio IMOLA
   Como Directora de este Taller, veo logrado un nuevo sueño a través de este grupo de escritores de Monte Buey.
   Pasaron 8 años de aquel tímido comienzo en las actividades Literarias, hoy, estamos  felices y satisfechos por los frutos obtenidos, no sin esfuerzo, por supuesto, y quizás sea esa la razón que nos lleva a tanto gozo.
   Los lectores podrán disfrutar de una diversidad de temas muy importante, motivados quizás, por la variedad de edades de los integrantes  de este libro.
   Ellos son escritores con experiencia, mucha experiencia o están en sus comienzos, a todos debemos apoyarlos para seguir por el camino de las letras y poder así, escribir poemas,  historias, cuentos cortos, en fin, desnudar el alma en cada hoja blanca, y dejar plasmados en ellas los más bellos sentimientos, como el amor, en todas sus manifestaciones.
   Este es el segundo peldaño de lo que seguramente será una larga escalera.
   Quiero agradecer profundamente el apoyo Municipal recibido, no sólo  para la elaboración de este libro, sino para todas las circunstancias en que lo hemos solicitado, siempre estuvieron presentes y de manera incondicional, sin ello, ningún proyecto  hubiera sido posible.
   A los asistentes al Taller, les digo gracias, gracias por confiar en mis propuestas y verlas hoy reflejadas en este libro.
                                                                   Mercedes MORLACHETTI
                                                                         Directora del Taller
DELLAROSSA, Norma. Apasionada de la vida. Ama las artes en sus distintas expresiones y  a la belleza en todo su esplendor. Gran lectora. Investiga sobre diversas temáticas.



¡TE ESTABA ESPERANDO!

¡Por fin llegaste amado otoño!
silencioso, tímido, paciente.
 En este otoño
que no es retoño,
deseo vislumbrar pequeñitas hadas
detrás de sus hojas doradas.
 He esperado con tantas ansias tu llegada
que me quedé despierta hasta la madrugada,
cansada, agobiada de tanto calor, de sopor
vuelvo a estar de buen humor.
 ¡Bienvenido dulce otoño!
Es inigualable la experiencia
que nos regalas cada año,
caminar sobre la espesa alfombra,
hojas secas,  diversos colores.
 Nos preparas poco a poco para el invierno,
con tus frescas temperaturas
eres inspirador de artistas paisajistas.
Juegas con el sol a las escondidas
pintando cálidos atardeceres.
 Hasta la realeza queda rendida a tus pies,
homenajeando tu naturaleza, renuevas esperanzas.
¡ Despierta corazón mío,
que por fin llegó el bello otoño!                                                                                                                    


EL CUADRO
Aparece una imagen poco nítida de un aborigen
sentado en el suelo, con la cabeza gacha
no se le ve el rostro ni las manos
nada más que la densa y oscura cabellera,
abrigado con gruesas mantas
a su lado, en forma de ronda,
aparecen tres aborígenes más,
su posición indica que es la hora del rezo,
quizás le agradezcan a la Pachamama,
las raciones de mazamorra
o entren en un estado de meditación,
sólo el fuego que arde tenue en el centro de la escena,
es testigo fiel de aquel silencioso ritual.
Detrás de ellos se ve un viejo horno de barro,
escasos árboles acompañan junto
a las pálidas nubes el rojizo paisaje otoñal.
Tal vez, la mano del pintor intentó transmitir
una de las tradiciones milenarias más antiguas,
que dice: “Cuando callan las voces humanas
se comienza a oír el verdadero y armonioso
sonido de la maravillosa e inconmensurable  naturaleza…”


                                                                    


 EL COFRE


Mi cofre es pequeño
para mí es un sueño.
Es plateado
con mariposas en relieve,
lo abro con muchas ganas
adentro no hay ni anillos, ni joyas.
Tampoco collares
ni rígidos brazaletes.
Adentro hay lápices
delineadores
para que lo usen pintores.
Hay tantas cosas,
abro cada objeto con simpatía.
Tomo el maquillaje
y lo deslizo suavemente
sobre mi rostro,
busco un espejo
y observo, me gusto, me amo.
 Me queda magnífico,
sigo sacando más y más cosas
un lápiz de labios, un delineador,
la máscara de pestañas,
cada uno tiene su historia,
su tiempo, su memoria.
 Mi cofre no tiene llaves
tiene cerrojo y pinturas
para los ojos.
 Disfruto cada momento,
único, donde cada elemento
de mi cofre trabaja
incansable a favor de mi rostro.

Termino, me siento bella,
con una cara juvenil,
guardo todas mis cosas
en mi cofre plateado,
aunque no es dorado, huele a rosas.
 Lo guardo y desde lejos lo miro,
a escondidas, veo con asombro
desde mi dormitorio
como desaparecen cientos de mariposas,
escapan por la ventana, entre abierta.



              
          PAYADA LITERARIA

Lo invito al taller literario
donde tiene fecha y horario
anótalo en tu calendario.

Todos los jueves por la tarde
el taller está que arde,
es de dieciocho a diecinueve
no importa que llueve o truene.

Siempre estamos presente
haciendo funcionar nuestra mente.


Traiga lápiz y papel
escribirá a granel.
 En el taller no se lucha
más bien se escucha.

Rimas, poesías, leyendas
y también alguna ofrenda,
perdón no se ofenda.

Si le digo que aquí hay pasión,
es porque se entrega  el alma, la razón
y también el corazón.

 


  QUISIERA SER LIBRE

Hoy quisiera ser libre, libre,
libre de horarios, quisiera ser libre.


Hoy quisiera ser libre, 
vivir sin ataduras, vivir...
tirar el reloj bien lejos,
caminar con el tiempo, 
y no correr tras él.
Quisiera ser libre
para cantar, actuar y bailar.
Dejar mis recuerdos tristes,
soltarme, poder ser yo.
No me reconozco
pasaron tantos años.
Hoy quisiera ser libre,
seguir mis corazonadas
en busca de conquistas,
en busca de la tibia arena,
en busca del salado e inmenso mar.
Hoy quisiera ser libre
acariciar los rayos tenues del sol,
seguir con la mirada
el vuelo de las gaviotas.
Hoy quisiera ser libre,
detener el tiempo,
y anclarme en tus ojos cristalinos.
Poder desenterrar
aquellas esperanzas,
oxidadas, olvidadas.
Sólo por hoy 
quisiera ser libre,
aventurarme a la vida,
sacarme de encima
la pesada coraza,
que me agobia,
quisiera arrancarme las estructuras
impuestas por la injusta y soberbia sociedad.
Quisiera aunque sea un sólo día,
volver a caminar junto a vos,
y de nuevo volver a ser yo...
                                                                           


 
HOY NO ESCRIBIRÉ POESÍAS

Hoy no escribiré poesías,
ni poemas, ni canciones,
ni aburridas oraciones.

Hoy no escribiré poesías,
sólo escribiré lo que siento,
lo que siento,
lo que le dije en secreto al viento.

Hoy no escribiré poesías,
ni rimas, ni sonetos, ni prosas,
ni palabras hermosas.

Hoy no escribiré poesías,
sólo deseo contemplarte dormido,
acompañar tu lenta respiración con la mía.

Hoy no escribiré poesías,
elevaré mis pensamientos con hidalguía,
esperando el retorno del mesías...





TE BUSQUÉ Y TÚ ME HALLASTE

Recorro revoltosos mares,
atravieso inmensos océanos,
buceo en las profundidades de la madre tierra,
buscándote, deseando abrazarte.
Busco tu rostro en cada piedra,
le pregunto a los juguetones peces por ti,
pero ellos siguen su marcha sin notar mi presencia,
en el trayecto me convierto en sirena.
Para viajar más rápido, me detengo, tomo aire
y me sumerjo nuevamente,
descubro en la base de los arrecifes
un inmenso camino de rosados corales.
Los arranco y me hago un precioso collar,
continúo avanzando hasta que llego a una playa, 
nuevamente vuelvo a ser yo,
apoyo mis pies sobre el suelo, y siento su dulce tibieza,
me arrodillo y tomo entre mis manos grandes porciones de arena
los amaso formando puentes, erguidas montañas, túneles,
los rocío con mis lágrimas, los condimento con todas mis ansiedades,
y les derramo grandes dosis de amargura.
¡Vienen  las olas! ¡Ya llegan!
Me coloco a un costado, 
observo la escena,
la suave espuma de mar,
envuelve una por una mis construcciones.
El agua salada potente las cubre,
llevándose mis agonías,
mis malos pensamientos,
mis pesadas cargas.
Pasan un par de gaviotas,
me saludan muy cortésmente,
quedo allí, con mi alma limpia, purificada,
extendida,  mi cuerpo sobre la playa,
dejo que me abraces con tus rayos solemnes,
yo que tanto te buscaba,
¡Por fin me encontraste!
Llegaste a mi, mi tranquila y anhelada paz...

                                                                                

                                                                                                                                     
 YO SOY HADA

Yo soy hada
hermosa y dorada,
muy enamorada
nunca apagada.

Mi misión en la tierra
es la de revolotear,
encima de los humanos
y regalarles perlitas de alegría.

Yo soy hada
esbelta, frágil
y jamás malhumorada.

Yo soy hada
recorro montañas desoladas,
caminos sinuosos
y senderos preciosos.

Vuelo suavemente
entre la gente,
calma serena, elegante,
vivo y vuelo libremente.

                                                                               
                                                                                                                                                                                                                              


¡CÓRDOBA MÍA!


¡Cómo te extraño!
¡Córdoba mía!

No recorrer tus calles
me produce agonía.
 Vivo sin esperanzas,
perdí mi eje, mi rumbo,
perdí el cielo rosa
que cubre tu atardecer.
Caminar por la 9 de julio
me hace sentir viva, plena.
Es una fiesta para mis ojos
recorrer la peatonal,
esquivando gente de distintos colores y tamaños,
vidrieras coloridas y elegantes.

¡Cómo te extraño!
¡Córdoba mía!

El olorcito inconfundible de la garrapiñada,
los gritos de los vendedores,
 el bullicio de la gente,
los motores de los colectivos,
las bocinas incesantes de los taxistas,
todo es una bella melodía para mis oídos.
Mi plaza San Martín,
testigo de mi niñez,
el cabildo, la catedral
y lo que no pudo borrar el tiempo.
Dinamismo incesante
para una Córdoba que lucha,
que crece, que grita.

¡Cómo te extraño!
¡Córdoba mía!

¡Jamás debí dejarte!
¡Jamás debí abandonarte!
Fuiste parte de mi pasado
me llevaste de la mano
aún siendo niña, me protegiste,
me cuidaste, me enseñaste a caminar,
compañera de mi adolescencia,
con sus noches cálidas, llenas de luz y ternura.

¡Cómo te extraño!
¡Córdoba mía!

 Llevo en mí, aquella canción
que nos enseñó la profe de música
en el Garzón Agulla:
-“Córdoba que diste a la patria
hombres ilustres que te hacen gran honor.
Córdoba, la de las sierras,
donde más puro brilla el sol”.

 ¡Cómo te extraño!
 ¡Córdoba mía!




****************

DREYER, Dolly.  79 años. "Mi presencia irá contigo y te daré  descanso"
(Éxodo 33:14)

En el ocaso de mi existencia además de la vida,  Dios sigue haciéndome regalos éste es uno de ellos.


PATRAÑAS

La primavera flota en el aire,
los rayos del sol guiñan a través de las nubes,
en los oídos escucho el canto del río correr
con el suave y eterno rumor de ser libre.
Yo quiero encontrar un lugar para el mundo,
mi sed es obsesión,
quiero  a la mañana al levantarme
encontrar la realidad de un sueño,
quiero  ahora, siempre ahora,
encender la luz a la hora de aprender,
no se puede volar al vacío,
no se debe escamotear,
el mundo tiene que ser libre
como el agua del río,
con ambición de saber,
con futuro, ¡sin patrañas!
y soñar y soñar
hasta hacerlo realidad,
que  eso no sea mañana
el sendero tiene que  abrirse hoy.

                                                                  

                               
                             DEL DOLOR A LA ALEGRÍA

   La luna no sabe que siento celos al verla allá arriba, en las noches largas cuando me desvelo, tampoco sabe que en ella me inspiro, me siento poeta mientras  escribo.
    Las nubes no saben que cuando aparecen y opacan la luna, mi gozo transforman, se vuelve sombrío, pero cuando el viento las mueve despacio, dibujan el cielo, ellas caminando, forman cosas bellas, a veces rojizas, azules y blancas, vuelve el regocijo viendo sus pinturas junto a las estrellas.
   La lluvia no sabe que su llanto puede alimentarme, a crear cancines, y puedo tocarla, sentirla muy suave caer en mi rostro,
mezclarse  con lágrimas que vierten mis ojos y cuando me baña, la siento muy mía, de pronto lo triste se vuelve alegría.
  Cuando la quietud me duele, ignoran las estrellas que acarician mi alma que puedo crear poemas, escuchar su música y reír con ellas.
   Los pájaros no saben que me traen recuerdos, que llevo adentro y me hacen sufrir, tampoco saben que con sus gorjeos,
pensamientos bellos vuelven a surgir.
   Cuando alguien me trae de obsequio una flor, ella no sabe que se abre una herida, me trae el recuerdo del que con una rosa me sorprendía.
   Las flores no saben que cuando mis manos, ese terciopelo roza mi piel evocó lo bello que era recibir un beso que sabía a miel.
   La madurez enseña, rescato recuerdos que son muy amargos, puedo cambiarlos, vagando en las aguas profundas del cielo,
como plenilunio, encuentro alegría, siento la caricia que recorre mi rostro. ¡Misteriosamente la mano de DIOS



                     
                LA PALABRA EN SILENCIO

Mi silencio,
mis palabras llegaron por un hilo,
mi silencio llegó hasta vos
a la distancia,
mis ojos ardían y soñaban llegar hasta tu cama,
y decirte  con sólo una mirada,
¡Cuánto te amaba!
Mirándonos, nos entendíamos,
¿Recuerdas?
La última mirada fue una despedida.
¡Me dijiste tantas cosas, con sólo esa mirada!
Tus palabras, mentían, yo disimulaba.
Sólo por un hilo
te llegaron mis besos ,
tu voz me acariciaba,
sabía que eran las últimas palabras,
eran de despedida,
mis ojos ardían y soñaban,
llegar hasta tu cama,
y decirte con sólo una mirada,
¡Cuánto te amaba!

                                                 





ILUSIONES

Romper cadenas,
cruzar orillas,
mover montañas
saltar un cerco,
llegar al fondo
del ser ausente
elegir una estrella,
la que más guste
y con la mano poder tocar,
cuando el sol brilla,
ponerse cerca,
también la luna acariciar,
quebrar un árbol
con alma frágil,
poder quebrarlo y llegar a el,
tocar sus fibras
sentir su llanto
y sin palabras poder hablar.

                                                                               


ES DIABÓLICO EL CALENDARIO

Es diabólico el calendario
cuando decide correr,
no mira si nos alcanza
el tiempo para cumplir,
para llegar con esfuerzo
Lo que queremos vivir,
y con muchas ilusiones,
nuevas cosas engendrar.
Esperanzas escondidas,
se nos vuelan de las manos,
y nos sacude la ira
por no poderlas lograr.
Fileteadas aparecen,
con humor gratificante
los deseos de seguir.
Brújula en manos buscamos,
en este inmenso universo,
la victoria invisible
la volvemos a encontrar,
y con mágica esperanza
con un corazón abierto,
caminando  hacia el futuro,
vuelve a asomar la luz.

                                                                        


CARETAS EN LOS ROSTROS

La picardía esconde,
tu alma a flor de piel,
y como aura esboza,
tu risa como  miel.
Basta que abras tus ojos,
para ver la realidad,
el más auténtico milagro,
que salpica tu mirar.
Como la luna creciendo,
y con sonrisa apagada,
miro en tu cara sorpresa,
y dulzura en tu mirada.
Veo un color amarillo,
no es el sol,
son tus dorados cabellos,
confundidos con el sol.
En el cabello azabache,
de esa pícara criatura,
no es al sol que se parece
sino al brillo de la noche,
que semeja una pintura.
No siempre la cara alegre,
denota felicidad,
a veces,  como entre rejas,
esconde su libertad.
El enojo, disimula,
el no poder decir,
con sonidos las palabras,
que tú quisieras decir.
La tarde se va en camino,
a penetrar en la noche,
y en vos con tus recuerdos,
entra el canto, ya vencido.
Tu rostro somnoliento,
cambia y cambia por momentos,
a veces, pareces de barro,
otras, un dulce bosquejo.
Veo magia en tu rostro,
que simula todo el tiempo,
son distintas las caretas,
que luego, las lleva el viento.
Ocultas ociosas miradas,
pensamientos viejos,
mas, cuando reaccionas,
te encuentras con tus tiempos.
¿Dónde está tu mundo de silencio,
por qué te obstinas en callar?
Veo una cara triste y dura,
pero otra muchacha alegre,
aparece en el umbral.

                                                                       


LETARGO

Sé qué miro,
y mis ojos ven lo que no está,
un cúmulo de hojas verdes
mojadas de rocío, caen en mi rostro
preñado de tristeza.
Queriendo lavar los recuerdos,
encajados como ruedas en el barro,
sólo consiguen que renueven,
y toquen mi eternidad.
Mariposas bailotean ante mí,
sus alas al moverse
me provocan ramajes de colores,
se borran y aparecen.
Siento que soy un niño viejo,
abro y cierro los ojos
y siguen bailoteando los colores,
son ángeles, relucientes, silenciosos
que me amparan bajo nubes transparentes,
llega el sueño, mi muerte,
y me despierta la alegría de estar viva.

                                                                                         


TIEMPOS VIEJOS

Hace tiempo que vivo sin sorpresas,
mi viejo amigo,
y hoy me dices que regresas.
La radiante visión de las etapas,
los primeros fulgores que quemaron
el vino de tus ojos negros,
 en la sombra impenetrable
arden los leños, ya tan viejos.
En la historia escrita,
del libro de la vida,
los vinos viejos que lavan heridas,
traen a mi mente,
charlas con amigos,
deshojando sueños,
como un viejo libro.
Mientras leños, arrugados por el tiempo,
arden en fuego lento,
volveré a leer contigo
bebiendo un viejo vino,
el libro de la vida
que escribimos juntos
y voló con el viento.
Hace tiempo que vivo sin sorpresas,
mi viejo amigo,
y hoy me dices que regresas.

                                                                                   

DEJANDO CAER EL TIEMPO

El atardecer cae lentamente hacia el ocaso,
el perfume de la primavera irradia la plaza,
un hombre, acostado al lado de un banco,
duerme, el largo pelo cubre su rostro
el verde de un arbusto, las flores de violetas,
cubren en parte sus  brazos,
las piernas relajadas
dentro un pantalón rotoso,
y en los pies, unas negras zapatillas.
Lo ignora la gente a su paso,
unos miran de reojo, los mas,
pasan sin  notarlo, nadie se pregunta
¿Por qué estará en ese estado
cómo fue envejeciendo su niñez,
dónde se escaparon los recuerdos de los sueños escondidos
 con miedo, hecho pedazos,
sólo, en silencio ciego?
Por eso no hay presencias, no hay abrazos,
emprendiendo el acertijo
de un camino sinuoso,
o quizás algo muy pesado
lo llevó a escalarlo,
y hoy está solo, abandonado.
Un grupo de niños pasando por allí, al verlo
gritaron al unísono: - chau viejo rotoso,
¡Viejo borracho! Uno de ellos, con humilde presencia,
se arrodilló a su lado, le tocó un hombro,
y dijo con vos suave: ¿Saben acaso ustedes qué le pasa
para juzgarlo con tanto desprecio?
Giró la cabeza el anciano,
miró al niño  con ternura,
con ojos húmedos, le dijo,
eres bueno, muchacho, muy bueno,
sólo al mirarte lo siento,
no dejes nunca de serlo, aún cuando se burlen,
aún cuando te hieran,
no dejes como yo, que trasladen ese amor
hacia lo incierto, que cambien  tu carácter,
y la ambición desmedida no te deje vivir
lo hermoso de la vida,
no lo pierdas, por Dios,
no caigas como yo, en un pozo sin retorno,
encuentra a quien te ame como eres,
siembra ese amor donde caminas,
sin esperar la cosecha,
sé auténtico,
no dejes que el tiempo caiga
Como lo dejé caer yo.

                                                                                   


 “Orarás a Él y Él te oirá”
(Job 22:27)
                        
                                     VOCES DE MIRADAS

   Como todas las noches, antes de ir a dormir, la abuela contempló tras los vidrios de la ventana, el azul del cielo, el resplandor de la luna y las estrellas bañaron su rostro.
   Sintió como siempre, ese halo de luz como si alguien la  mirase desde el infinito.
   Escuchó un ruido, giró, y se encontró cara a cara con dos encapuchados, uno, le apuntaba con un arma, el otro, le despojó de anillos y pulseras y comenzó a revisar su guardarropas.   Buscaba y arrojaba todo. Desvió la vista, fijó la mirada en los ojos del que la apuntaba, lo miró  profundamente, él bajó la cabeza.
  ¡La  abuela se estremeció! Sintió correr un frío helado en todo el cuerpo. El otro, encontró lo que buscaba, hizo una seña, y salieron de prisa. La anciana quedó largo rato allí, parada como una estatua, luego respiró hondo, cerró las puertas, tomó su rosario y temblorosa, sin llamar a nadie se acostó.  Al día siguiente, vio  llegar a su nieto, como todos los días, de paso a la escuela,  le cebó  un mate, lo miró a los ojos, sin pestañar, los de ella  estaban húmedos, él bajó su rostro, tomó otro mate y se fue.
   Al otro día, estaba sentada en su  sillón, con la mirada ausente, triste, de pronto lo vio llegar, con un bulto en sus manos, lo dejó sobre un mueble, se arrodilló frente a ella, y apoyó la cabeza en su  regazo. Acarició sus cabellos  con ternura, los  hombros del muchacho se sacudían suavemente, ella  seguía pasando sus manos arrugadas, pero llenas de amor.
   Así estuvieron  largo rato, luego lo tomó de los brazos para que se incorpore, ella se puso de pie, fue  a la cocina y le alcanzó un mate.




¿Hay para Dios alguna cosa difícil?
(Génesis 18:14)

             FE

Rumbo al ocaso
tiembla la tarde,
se deslizan las horas
suspirando el día.
La luz de la fe
sueña en el alma,
y es un sueño la vida
si murmura la calma.
La fe no se quiebra
con dolor o con lágrimas,
se encierra en un puño,
se perpetúa y se guarda.
Dios es un himno
gigante y extraño,
si lo tienes contigo
jamás sientes daño.

*****************

EREZA, Nanci , 74 años. Integrante  del Taller desde su comienzo.
 Escribe con el alma lo que le dicta su corazón.


                     A MONTE BUEY
             
               El sol ilumina el horizonte
               anunciando el nacer de un nuevo día,
               las mies de los campos cultivados
               te brindan…
               un saludo, un perfume, una sonrisa,
               ¡Y heredaste del sol su calidez
               porque el día amanece para vos!
               Nuestro brío nos dio la libertad,
              nuestro pecho embriagado en la fe,
              corazón con esperanza en el futuro,
              conciencia en unión e igualdad.
              Un tictac silencioso va marcando
              el progreso logrado con tesón,
              ¡Oh, pueblo! repetimos en un eco
              ¡Adelante! ¡Adelante Monte Buey!
              Con trabajo, respeto y dignidad…
              ¡Vuela alto, vuela alto…
               con trabajo, respeto y dignidad!



              EN MI MEMORIA

              ¿Qué es la vida?                                                                
              un cofre de sorpresas,
              una historia sin final,
              es poesía, es crecer, es amar,
              es un cuerpo con memoria
              una infancia con recuerdos,
              mañanas de neblinas,
              mañanas soleadas,
              lloviznas muy finas,
              camino a la escuela.
             Al pasar por tu casa,
              percibir el perfume,
              el olor se trasmite…
              ¡Son las glicinas
              del balcón de mi abuela!
             Se acerca la tarde,
             se oculta el sol,
             hacer el paseo hasta aquella tranquera,
             alguien que pasa, alguien llegó.
             La música de un tango
            embriaga mis oídos,
            moviliza mis pasos
            en suave compás,
            es la  virola,
            en brazos de mis primos
            compartir la alegría.
           ¿Qué es la vida?
           sucesión de recuerdos,
           se lleva en el alma,
           se lleva en el cuerpo,
           se prende en los ojos,
           se graba en la mente,
           impregna la piel,
           endulza la boca,
           recrea los oídos,
           el olfato se eleva
           por fibras latentes.
          Cosas sencillas,
          mensajes profundos,
          imagen de espejo,
          corazón sublime,
          memoria en la piel.


          TÚ Y YO

             Te sembró mi abuelo
             el día que nací,
             tu crecías y yo también,
             luego te conocí…

            Bajo tu sombra frondosa
            disfruté mi primer chupetín,
            más tarde una hamaca,
            colgada en ramas fuertes
            volaba…me divertí.

            Pajaritos hicieron sus nidos
            al compás de un arrorró,
            mientras mis muñecas dormían
            mecidas con tanto amor.

             Largas siestas de verano
             bajo tu sombra estaba yo,
             te leía mis poemas…
             nos emocionábamos los dos.

             Los años fueron pasando,
             vinieron tiempos de dolor,
             podas, vientos, llantos…
             nos abrazábamos los dos.

             Hoy tu tronco rugoso,
             tantas marcas como yo.

            Le doy gracias al destino
            que un día nos unió,
            porque a pesar de todo…
            ¡Hoy cumplimos años los dos!

                                                                     


 MÁS IMPORTANTE QUE EL ORO

               No te enojes, madre,
               no me he perdido,
               tan sólo me detuve
               a mirar el camino.

               No te enojes, madre,
               si es que se hizo noche,
               tan sólo me detuve
               ver pasar un coche.

              Me acerqué hasta él
              al ver que paraba,
              sus ojos decían…
              sí, que me amaban.

              No te enojes, madre,
              sólo fue un ratito,
              se apeó hasta el suelo,
              me acarició un poquito.

             Cerré los ojos…
              sentí su pasión,
             cubierta de flores,
             hecha poesía…
             él me poseyó…

            Una luna clara
            iluminó la noche…
            Sólo fue un sueño,
            no te enojes, madre,
            que tu niña…
            ¡Tan sólo se durmió!
               
                                                          
                                                                

          
 SIN ILUSIÓN

          Vestida de blanco,
          cubriendo tu rostro un tul de ilusión.

          Eran dos niños naciendo al amor,
          tú no querías…
          por miedo o pudor,
          él, en su impulso,
          él  te violó…

          Estalló el escándalo,
          se perdió el honor,
          tú al convento...       
          él a prisión.

          Vestida de blanco
          con tul de ilusión…
          así lo disponen,
          tú eres menor.

         Vestida de blanco
         con tul de ilusión,
         avanzas muy lento
         por la nave mayor…

         Y frente al altar
         sonriendo arrogante,
         esperando ansioso
         un hombre, por vos.

         Vestida de novia
         con tul de ilusión,
         cubriendo tus ojos,
         ¡Llenos de dolor!


              
                       
                  LA HOJA

      Te encontré esta mañana
      desprendida de los brazos de tu madre,
       habías caído de la rama.

      Estabas mojada…
      ¿La humedad de la noche?
      ¿Una gota de rocío…
       o acaso llorabas?

      Estás entre mis manos,
      tan íntegra…tan cálida…
      tan bella…

      El sol en su atardecer
      te pintó de rojos colores,
      la luna con su ternura
      te brindó su luz de plata.

      Nervaduras profundas,
      indefensas, tristes…
      sangrando de dolor…

      Es la hora de partir,
      tu ciclo está cumplido…
      no te aflijas, no morirás,
      entre las páginas de mis libros…
      ¡Conmigo vivirás!

                                          


          ¡SE LUSTRA!

    ¡Se lustra! ¡Se lustra, señor!
     Es un pregón que allá lejos,
     allá lejos quedó…

    ¡Se lustra! ¡Se lustra, señor!
     Caminando por las calles,
     una sonrisa, un piropo, una canción,
     lleva todo ordenado...
     betún, cepillo y trapo,
     un banquito muy pequeño,
     ¡Si parece de juguete!

    ¡Se lustra, señor!

     Va marcando el recorrido,
     deja huellas en el barro,
    las monedas bien ganadas
    y el brillo en el corazón.

   Un mozo muy apuesto,
   un tango que resuena,
   los zapatos como espejo,
   entre cortes y quebradas
   dará lustre en la sentada.

   ¡Se lustra! ¡Se lustra, señor!

    Es un pregón que allá lejos,
    allá lejos quedó…

                                                     



           LLORARÁS

    En el manjar de tu vida
    devoraste sentimientos,
    uno a uno saboreaste los placeres,
    cortaste mis venas con tu labios,
    luego escupiste sin piedad…
    allí quedaron mis deseos mutilados,
    truncos , sin respuesta…
   Escribiste las heridas en la arena,
    pensaste que el viento las borraría rápido,
    no fue así…
   El dolor de tu siembra
    está grabado en piedra,
     nada se irá sin tu arrepentimiento.
    Llegará el momento,
    tu mesa quedará vacía,
    los comensales de la fiesta
    se alejarán de ti…
    quedarás solo, sin amor, sin caricias…
    solo, solo, quedarás solo,
    ¡Comiendo las migajas
    de las sobras que te dejaron!

                                                  


     QUISIERA SER UN PUENTE

    Te conocí una noche
     cuando tú amanecías,
      la luna  me alumbraba,
      el sol  te acariciaba,
      mis ojos estaban tristes…
      los tuyos sonreían,
      mi tiempo era pasado,
      tu futuro hoy nacía,
      yo, había vivido…
      tú, los primeros pasos dabas…
      Mis labios ya resecos,
      los tuyos como una flor.
      ¡Detente por favor!
      ¡Cómo quisiera ser un puente!
       Correría hasta alcanzar tus brazos,
      ¡Cómo quisiera ser un puente!
       Llegar a ti, a tu juventud,
       adonde van los sueños.
       ¡Cómo quisiera ser un puente!
        … Si al final esperaras…

                                                                                 


       AQUEL ESPEJO

        Aquel espejo…
        aquella noche…
        aquella mañana…
        tu rostro, mi rostro,
        nuestros rostros reflejados.
        El sol y su calidez,
        la brisa amanecida,
        el perfume de las flores…
        la dicha del amor
        el espejo espiaba.
        Y era la noche clara,
        la plácida luna asomaba,
        el encuentro del amor
        un espejo contemplaba…
       Se quebró el espejo,
        se desvaneció el hechizo,
        desde que te fuiste
        ya no queda nada.
        Desde que te fuiste
        ya no queda nada…
       se rompió el encanto…
       ya no queda nada…
       ¡Hasta el arco iris
        se convirtió en pedazos!

                                                             


                     

                    SÓLO SILENCIO

       Cuando llegaste, muy de madrugada,
        escuché tus pasos…
      entre caricias del viento, susurro de flores
        escuché tus pasos…
        casi apagados…
       Por oriente el sol va naciendo.
        No te aflijas hijo,
        tu quietud es un remanso,
        tu corazón me habla…
        Si no puedes con palabras…
        ¿Acaso importa?
         me dijiste todo…
         aunque no hablaste nada.
        ¡El rocío cubre el cristal de colores!
          Deseo verte bien…
          Verte disfrutar fragancias soñadas,
          sabes desnudar tus penas,
          lo veo en tu mirada…
          ¡Ahora no puedes!
         Tu dulzura llega a mi alma,
          mucho me  dijiste
          aunque no hablaste nada.
          Llora hijo mío,
          llora con tus miedos,
          aquí está tu madre 
          escuchando el ruido…
           el ruido de tu silencio.

                                                                                    



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

                                       SUEÑO DE AMOR

   ¡Cuánto tiempo ha pasado!
Nos conocimos un día cualquiera, el amor estalló como loco en nuestros corazones.
   Creo, allí supimos que era para siempre.
   Aún recuerdo el primer amanecer, después de la boda, instalados donde sería nuestro hogar.
  Desperté…una rosa en mi mano me daba los buenos días, ¡Qué emoción! Y así fueron siempre mis mañanas, nunca dejaste de hacerlo, sino eran rosas, eran otras, bellas flores como tu gesto, guardo entre las páginas de mis libros tantos claveles, lirios, margaritas, no han perdido ni su forma, sus colores ni su fragancia, cada una es una salida del sol.
   Viejito mío, qué felices somos, la vida con sus altibajos, adversidades, fortificando los sentimientos, nos acostumbramos a guardar en la memoria, las cosas más simples, más hermosas, son ellas el alimento que nutre los espíritus.
   ¡Cómo olvidar las tertulias a la sombra del olivo, te llevaba mate, la lectura del diario, me contabas las noticias!
   ¡Oh! Y vinieron los hijos, fue el tesoro mayor, jugaron, crecieron, se fueron, volaron a hacer sus nidos.
   El bullicio de los nietos, en esa mesa larga, cubierta de delicias que juntos preparábamos  en la semana para compartir el domingo.
    Se iban, quedábamos con la ilusión del próximo encuentro.
    Recuerdo esas noches frías de invierno, al lado de la estufa, escuchábamos música en el tocadiscos, bailábamos valses, tangos, algún bolero…(somos tan románticos los dos), un licor, suave por cierto, nos gratificaba.
    Hoy fue un día especial porque somos felices y nos amamos como el primero.
    ¡Mi viejito! ¿Qué sucede? ¿ Estás ansioso? ¿Emocionado? ¡Ya sé , porque seremos bisabuelos!
     ¡Vamos viejito todavía! Descansa feliz, hemos recibido tanto, nuestro amor intacto…
   Ya ves, aún compartimos la misma almohada…y tomados de la mano se durmieron…

                                                                                     



                                            ENCUENTRO I

   El llanto no para, estoy cansada de tanto llorar…mamá dijo no,
papá dijo no…
   Daniel me ama, a pesar de lo pequeños que somos el amor es verdadero, puro, inocente.
   A Daniel le prohibieron verme, no sabemos porqué, que no es para mí, que no, no, no…
   Sabemos que nunca seremos felices sino compartimos este amor que nos atrapó a los dos.
   Mis padres deciden enviarme al colegio de monjas, debo continuar mis estudios; no logro concentrarme, la hermana Teresa trata de ayudarme, lloro y lloro, ella comparte las noches a mi lado, se suceden los días, los meses, años…
   Al fin termino de estudiar.
   El tiempo pasa, con él llega la calma, vuelvo a mi hogar, Daniel ya no está… se mudó quién sabe a dónde con su familia.
   Soy una señorita seria, educada, no tardo en casarme con Federico, joven buen mozo, me ama, lo respeto y siento un gran cariño por él, tenemos dos hijos, ya soy abuela…
   La vida transcurre normalmente, aunque no he podido olvidar a Daniel, diría que llevo una vida casi, casi feliz.
   Mis padres ya no están, tampoco Federico, leo mucho, viajo, muy pronto cumpliré 70 años.
   Hoy decidí realizar un paseo, un poco nostálgica, fui a visitar el colegio que tanto me dio, la hermana Teresa seguro ya no está, me reciben un grupo de monjitas, les cuento mi historia, reímos, lloramos, compartimos un día inolvidable…
   Al final me invitan a asistir a la misa de la capilla donde tantas veces pedí consuelo.
   Estoy allí, observo al sacerdote, no dejo de mirarlo, un halo de espiritualidad se esparce a su alrededor, me atrae; llega el momento de comulgar, lentamente llego a él, nuestros ojos se encuentran, se miran dulcemente, una leve sonrisa escapa de sus labios, de sus manos recibo al Señor y emocionada me retiro.
   ¡Daniel ama a Dios! ¡Daniel está en paz!
   Los dos logramos encontrar nuevos caminos, fue el día más hermoso de mi vida…



                                         ENCUENTRO II

   ¡Cuánto, cuánto llorar! Dicen que los hombres no lloran, si bien “casi soy un hombre”, no puedo parar…
     Me pregunto por qué , por qué no hay una explicación a mi sufrimiento…¿Es que no lo entienden? O es porque somos tan jóvenes y piensan que ya pasará…
    Aurora, así es su nombre, tan claro y puro, tan lleno de luz como un amanecer de primavera.
    Un día partimos, me alejaron de ella, me alejaron de ella para siempre. ¿Nunca sabré por qué?
   Jamás la volveré a ver…sé que mi madre se preocupa por mí, pero no hace nada, trata de complacer todas mis necesidades, puramente materiales, eso no me alcanza…
    No estudio, paso los días a orillas de un río, solo, con el silencio y mis pensamientos.
    En la soledad de mi cuarto, escribo, escribo mi diario íntimo que prometo llevarlo conmigo hasta el final de mis días.
    El tiempo continúa, las heridas cicatrizan, al fin encuentro el camino en lo brazos del Señor, Él, con todo su amor, me llama a su servicio.
    Logro dedicar mi vida al sacerdocio, es maravilloso sentir la alegría de perdonar, de amar, de entregar plenamente ayuda espiritual a todos los que se acercan a ti…
    ¡Soy feliz, crecí, mi corazón fue un peregrino en las manos del Señor, trajo armonía a mi existencia!
      Creo que ésta es la última página de mi diario…
      Mis padres ya no están, tengo más de 70 años, aún soy joven en los designios de Dios.
      Sacerdote en la capilla del colegio de las hermanas…¡Hoy, hoy fue el día más feliz de mi vida!
       Hoy he visto la aurora, hoy, mi Aurora está aquí, ella recibe a Jesús sacramentado de mi manos, sus ojos son dos soles, son la luz de un claro día, nuestras almas se juntaron, la paz es el renacer de nuestras vidas….
¡Gracias,   Dios mío, gracias por los sueños que tu destinas!

                                                                               


*********************


EREZA, Norma . 70 años. Comparto el 2º libro Del taller literario:
“ATARDECER POETA”



TE MIRO DORMIDA  

Te miro dormida y nadie se mueve.
¿Qué pasó si antes se escuchaba mucho ruido?
¿Y el murmullo de las herramientas cuando los carpinteros las manejaban? ¡Pobrecitas!
Se han quedado quietitas…
De pronto escuché que hablaban entre ellas.
-Parezco un viejito-dice el martillo-nadie me ayuda a golpear un clavo.
El serrucho: - ¿Cómo vas a clavar si no cortaron la madera? No hay nadie que serruche.
Y girando, el tornillo dice: - ¿Y yo, cuándo participo? Aquí estoy dando vueltas y vueltas.
La tenaza está preparada para sacar un clavo.
- Y yo, que estoy para ajustar ¿Qué hago?  Dice el destornillador,
¡Empiecen a trabajar , yo me aburro!.
- Decímelo a mí que estoy último – Dice el pincel-porque….¿Saben no? ¡Yo pinto!
- No te apresures que primero estoy yo –dijo la lija.
- No te adelantes ¿Y el cepillo?.
- Acá estoy, el amigo es siempre amigo, pero nadie empezó……
Y a esta carpintería la veo dormida.

                                                                     



                                          EL CINTO
                                        (Cuento corto)

   Estamos recorriendo lo que dejó el  Tsunami, en una ambulancia, dos enfermeros y yo, Asistente Social, para llevar a un alojamiento a aquellos que perdieron todo, que eran muchos.
   Allí estaba un niño, mas o menos de 10 años, sentado sobre los
escombros, lo invitaron a subir, él no quería, me bajé, y  le dije:
- No puedes quedarte aquí, se negaba a subir, vendrás conmigo a mi casa, con la cabeza gacha subió a la ambulancia.
   Cuando llegamos le presenté a mi familia: Juan, el papá, Marisa la mayor, 20 años, Virginia estudiante de 17, Marcelo de 11  y Raúl de 9, él no levantaba la cabeza, lo invité a bañarse, aceptó, mañana vas a tener tu ropa limpia.
   Los niños entusiasmados, decían : - ¡Vas a dormir con nosotros y  te prestaremos la cama! Tenemos una cucheta.
   Le preguntó: - ¿Cómo te llamas? Entre cortado dijo Pedro, bueno, vamos a cenar y a dormir, los chicos le decían: - vas a ver como nos vamos a divertir!!! Pedro nada decía.
   Así pasó la primera noche, yo trabajo desde las 7, nos vamos
Junto con Juan, Marisa es profesora y vuelve al medio día, Virginia, queda en la casa, les dio el desayuno, no sabía cómo tratarlo, en silencio sollozaba.
   Cuando volví lo saludé, me pidió que lo llevara al lugar donde estaba su casa, sí, le dije,  nos pondremos un barbijo por protección, fuimos al lugar todo eran  escombros, empezó a buscar hasta que encontró un portarretratos con la foto, de su mamá, la besó, estaba roto, por suerte la foto se salvó.
   Encontró su mochila, buscaba, no sé qué, hasta que vio un cinto viejo, se lo trajo, me miró, no hay ropas, me dijo tristemente,  ya vamos a comprar, le respondí.
   Volvimos a casa, los niños llegaban del colegio ansiosos de estar con él, lo invitaron a mirar televisión, sin decir una palabra se sentó con ellos, esto fue un logro.
   Virginia compró un portarretratos y lo puso con la foto de su mamá sobre su mesita de luz. ¿Quieres ir a la escuela? Afirmó con la cabeza, Marisa  trabajaba allí, lo inscribió, y nosotros fuimos sus tutores, cuando le dijimos, se le llenaron los ojitos de lágrimas, le brindábamos todo el amor que tenemos. El papá cuando llegaba iba a saludar a los niños que ya estaban en la cama, se cubrían la cabeza con la colcha, él les hacía cosquillas ¡Cuánto se reían! No se iba sin besar a Pedro.
   Pasaron unos días, se fue integrando a pesar de la melancolía, cuando vamos a la feria siempre le compramos  algo, él  está muy agradecido, juega al fútbol con Marcelo y Raúl.
    Así pasaron los días y meses….Pedro, cuando entra el papá al dormitorio, también se tapa la cabeza para que le haga cosquillas, Marisa y Virginia lo atienden como a los otros hermanos. ¡Ya tenemos cinco hijos!
   Un día hicieron un travesura entre los tres, Juan se enojó mucho.
   Pedro fue a buscar el cinto viejo, que encontró entre los escombros, Juan le preguntó: - ¿Para qué es esto? - Para que me castigue, dijo el niño,  mi padre lo hacía conmigo y mi mamá. Juan, consternado, lo miró y le dijo: - Olvídate hijo, tu padre estaba enfermo, perdónalo, y  tiró el cinto.
   Desde ese día lo llama papá, a mi, mamá María, él tiene una sola mamá.




CON SU PERMISO ARGENTINO.

Con su permiso  Argentino
voy a usar sus coplas , canto y poesías.
Ese día callaron las guitarras,
el río de las montañas le fue empujando el aliento,
y en el silencio del cerro y en la quietud de los pastos, 
se durmió el cantor y el aire lo está velando.
Fue mucho lo que nos dejó,
estamos llorando su adiós
y el dolor se a convertido
en una copla de amor.
Con su permiso Argentino
no creo en el destino.
Si me parece que lo estoy viendo
abrazado a  su guitarra
perdiéndose en el camino.
Escucharlo… (Quisiera ser como el árbol
quedarme quieto y no puedo).
Al pago lo cubrió con sus canciones
para  después alzar un largo vuelo.
Que su canción no se pierda en los caminos,
ya  no pegará la vuelta,
ya no habrá recorridos.

Con su permiso Argentino
entre sus poesías, coplas, canciones,
tuvo muchos amigos,
que lo están recordando,
que compartieron el vino,
entre ellos su hermano PANCHO AQUINO.

                                                                          
            
MUJER

Eres el sol del universo,
eres el aire que respiras,
el perfume de las flores
y el calor de los amores.

El lucero de la noche
y el aclarar del día,
eres canto, poesía,
eres dulzura , eres el llanto.

Eres belleza eres milagro,
el correr de las aguas en el río,
cascada con su tinte cristalino,
música que en el canto te inspira.

Escuchar una hermosa melodía,
eres el canto de los pájaros,
eres todo, eres el ser…
una sola palabra….MUJER.


                 EL BOLICHE

                  Les voy a contar la historia
                  de una causa mal juzgada,
                  en el boliche del pueblo
                  se jugaba a la taba.

                  El gaucho andaba con suerte
                  y mucha plata ganaba,
                  nunca falta el envidioso
                  que allí los observaba.

                  Sacó el facón y les dijo
                  “tienes  la taba cargada”,
                  los paisanos se borraron
                  no quisieron ser testigos.
                 Sólo uno se quedó,
               ”cómo no hacerlo por un amigo”,
                y en aquella embestida,
                que puso fin a la pelea ,
                con una mortal herida.
               Muy pronto el asesino
                culpó al que lo había  
               agredido,                                                                
                así lo creyó la policía
                culpándolo y a prisión
                para toda la vida.
                Un gaucho que sospechaba, le dijo:
                ¿Sabes lo que estás haciendo?
                 Sí, miro hacia atrás y no tengo remordimientos.

                                                                                       



                    MILES DE PERSONAS

            Miles de personas quisieran oírme decir
            que sin ti  no podría vivir,
            ni una sola lágrima
            nadie me verá derramar.

            En el sonido encontraré la paz,
            todo empezó con desencuentros y desamor
            cada uno tratará de lograr lo mejor,
            no me arrepiento del tiempo a tu lado.

            No quiero olvidarlos,
            mil lunas con sus mil noches
            humedecidos de rocío,
            y yo contigo como duendes escondidos.

            Te perdí muchas veces,
            pero no estarás más conmigo,
            todo quedó atrás, en sueños prometidos.


                   
          AROMA DE PALABRAS

Cuando vemos el sol de la mañana,
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando la gente va a trabajar cantando.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRA.
Cuando se escucha el bullicio de los niños.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando el sol calienta y ves flores en todas partes.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando los ancianos comparten en los parques
sus últimos años .
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando nace un niño y esta mamá y papá.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando no haya pobres ni discriminados.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
Cuando no haya corrupción y la paz
deje sentir el aroma a Patria.
ESE ES EL AROMA DE LAS PALABRAS.
                                                     



                 ESPERANZA

   A pesar de todo, creo que hay más dolor que duelo.
   Existe por ejemplo el coraje de llegar a donde nunca llegaste.
   En el acto de dejar atrás, hay algo de salir al encuentro,
   Y cada adiós oculta el silencioso bien venido.
   La existencia es tan sólo una mezcla extraña de finales y principios.
   Las despedidas, son mucho más un tema de la vida que de la muerte.
   Y lo creo porque otros que vivieron lo contaron, porque otros que sufrieron primero, crecieron después desde el dolor.
   Es por eso que sé que no estoy sola, que avanzo día y noche acompañada.
   Que hay otros que dejando su marca en el camino,
encontraron  más tarde…
Caminando el sentido verdadero de haberlo recorrido.

                                                                          

                                   SALVADOR 


   En un lugar del bosque, lleno de flores, sol, pájaros y muchas
ovejas, está cuidándolas un pastorcito llamado Salvador. 
   Vive en una finca, allí trabaja, todas las tarde se dirige con  su rebaño al mismo lugar y  se queda largas horas mirando los arboles, de pronto, algo brilla entre las ramas, cree que  es el sol,
pero no es así.
   Es algo diferente, se va acercando, Salvador queda inmóvil, las ovejitas se echan, los pájaros dejan de cantar y quedan quietos en el lugar, en un momento se hace  visible una niña de unos quince años.
   Su pelo largo, rubio, ojos azules, muy profundos, vestida de rosa, descalza, su rostro, también rosado. ¡Hermosa!
   La ve levitar sobre las flores y arbustos, baila, juega, salta, una paz invade el lugar, una música muy suave se hace escuchar.
   Ella en el aire, descubre al pastorcito, le hace una sonrisa y desaparece, todo vuelve a ser como antes, las ovejas empiezan a correr detrás de la que lleva el cencerro, los pájaros cantando como si nada hubiera pasado, el sol ya se va apagando. El pastorcito parece no comprender lo que ha vivido.
   Así pasan los días y se vuelve a repetir la misma escena, a nadie le comentó lo que había visto, tenía miedo de despertar de un sueño.
   Un día, apareció un cazador con  una escopeta y sin saber por qué, una bala llegó a la niña, en ese momento oscureció, el cazador desapareció como si lo hubiera tragado la tierra, la niña reaparece esta vez con una túnica blanca, el rostro pálido los brazos extendidos como llevando algo, le hizo una sonrisa a Salvador y se fue lentamente para el cielo…
   Ciertamente vino a buscar su alma.
   Cuenta la leyenda, que en ese lugar,  hace muchos años mataron a una niña y nunca apareció el cuerpo, el lugar se cubrió de flores y al atardecer por momentos se escucha esa música especial.

                                                                          









      A LOS SOLDADOS DE MALVINAS

Las voces quedaron en los vientos
 que no lograron silenciar.
Y el violín de las viejas chicharras,
para siempre los acompañarán.
Tan sólo tenían dieciocho años
en el desdén de la soledad.
Tú fuiste uno de tantos
que en esta isla luchó,
con todas sus fuerzas y valentía,
 aquí tu cuerpo quedó.
 A estos niños soldados
 que no dejaron pensar,
 pasaron a ser hombres
 con un fusil para matar.
Cruces blancas, aquellos niños tendrán,
 al frío de sus cuerpos el sol
 un tibio manto pondrá.
Sólo el dolor de estas Madres
sabrán de aquella guerra
que nadie podrá olvidar.
Serán reflejos de historia,
serán héroes de verdad,
pero les quedará el recuerdo
que no los dejaron mirar atrás.

                                                                          
   


       MUJER Y ROSAS

Mujer: se fue despacito
llevando su pena,
me dejó su perfume
de rosas, mezclado de arena,
mientras se alejaba
vi la tristeza
en su mirada,
sentí afanes
de ausencias,
que me necesitabas.



 
UN NIÑO ASUSTADO

No te detengas niño,
no tienes de qué asustarte,
es el ruido de las hojas
que están golpeando en el parque.

¿Que escuchas un aullido?
¿Y allá muy lejos ladridos?
Son lobos y perros perdidos.

En el silencio  de la noche
te encontré solito,
estás allí, calladito,
temblando el muy chiquito.

Como no va estar así
si no hay nadie a su lado.
Pobrecito este niño.

¡Cómo no va a estar asustado!



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LAZARTE, Pilar. Nació el 18 de enero del 2002 en Monte Buey. Aprendió a escribir a los 4 años, poesías y cuentos desde los 7. Le gusta mucho la lectura. Editó su primer libro llamado "¿Qué es ese Ruido?" en el 2011. Cursa el 5to. Grado del Inst. Gral. José M. Paz.



LA MUJER

La mujer es tan dulce,
brillante , buena , sensible
y hermosa ,
Siempre puedes contar con ella
porque  siempre va a estar a tu lado.
Ella va a contar siempre con vos,
aunque sean cosas
buenas o malas.
La mujer es esa persona
que te cocina 
todos los días,
la que te perdona,
la que nunca te olvida.
Esa es la Mujer.

                                                           



QUÉ LINDOS RECUERDOS

Cuando la gente quiere contarme 
un chiste que ya lo se,
 no me importa,
porque me hace acordar
a esos chistes repetidos
de mi gran tío,
que siempre nos contaba
a mi tía y a mí,
 pero nos seguía dando gracia,
porque al ser repetidos,
locos y de mi tío,
siempre dan alegría,
y me digo a mí  misma
"Qué lindo es recordar"




FLOR QUE DA FULGOR

Una mañana de mucho calor,
desperté muy desorientado,
había pasado una mala noche.
Yendo al comedor, de pronto aparece
un lindo ramo de  flores, muy coloridas,
tan brillantes y bellas,
su olor tan lindo perfumaba toda mi casa ,
 se iba esparciendo por el living, la cocina.
 Me pregunté ¿De dónde vinieron?
¿Acaso las trajo alguien?
Quedé con mi duda,
le  pregunté a toda la gente que conocía,
hasta que una bella mujer se presentó.
Fui yo, dijo, la que te llevé esas flores"
¿Pero por qué? Le pregunté.
"Te las regalé porque eres un buen hombre".
Gracias, le dije, y me fui a mi casa,
orgulloso de que esa mujer 
crea que soy un buen hombre.





DIOS NOS MIRA A TODOS

Una tarde muy linda
fui al parque con  mis padres,
la pasé tan bien,
pero en un momento
mis papás desparecieron,
muy desesperada y ya casi llorando,
encontré un papel que decía:
"Se valiente, no llores,
tus papás están en la fuente"
y en letras chiquititas decía:
"Recuerda ser valiente,
Yo, DIOS"
pestañé muy rápido,
creyendo que era un sueño,
pero era realidad,  
fui a la fuente y mis papás
estaban hay preocupados,
buscándome,
fui corriendo, los abracé muy fuerte
y dije: "Gracias Dios".





UN VIAJE EN FAMILIA

Un día de mucho sol
Fui a pasear en canoa con mi familia.
Pasaron unos minutos, nos quedamos dormidos.
Desperté y los sacudí a todos.
Cuando mi papá abrió los ojos,
se levantó y  nos dijo que estábamos muy
lejos de nuestra casa,
sin electricidad, calesitas,
ni círculos para colorear,
nuestra canoa chocó contra una roca ,
había una  isla grande y con flores.
 Caminamos hasta que oímos cantar,
tan lindo que los seguimos ,
encontramos indios alrededor de rocas violetas
y un pájaro dorado,
junto a ellos nos quedamos,
llegó un animal muy raro,
lleno de soledad y amor,
muy cariñoso y simpático,
se hizo de noche,
tuvimos que volver,
encontramos nuestro gran pueblo.

                                                                       



FLORES

Ayer viajé muy lejos, había montañas,
nieve y una hermosa  cabaña.
No teníamos electricidad ni juguetes.
Salimos a recorrer ese hermoso lugar,
caminé, caminé y de pronto,
vi algo muy brillante, estaba tan feliz
que tenía ganas de volar para acercarme
a esa cosa misteriosa.
Llegué al lugar,
 no sabía qué era,
muy emocionada me acerqué,
vi una plantita muy bella,
con flores rojas, no quise arrancarla 
porque iba a arruinar su hermosa vida,
entonces corrí para buscar a mis papás,
contarles sobre la plantita,
los encontré, les conté, salimos los 3 corriendo,
la encontramos,
no sabíamos qué hacer,
no teníamos cámara ni celular
para sacar una foto, mi mamá me dijo:
"no importa si no le  sacas una foto,
nunca vas a olvidar este hermoso momento,
con una flor y bellas montañas.
Volvimos a la cabaña,
supe que nunca iba a olvidar
esos momentos.

                                                                            




YO SOY

Yo soy un pajarito
que vuela al infinito,
que le gusta viajar de día
y dormir de  noche,
en una iglesia donde Cristo te protege,
donde no piensas cosas feas.
Muchos de mis amigos fallecen,
por esos niños malos
que andan con sus armas matando,
sólo lo hacen por diversión.
Me propuse  cuidar a mis hijitos,
 mucho, mucho para que no los lastimen,
total, en nuestra casita se quedan muy calentitos
y son muy juguetones,
les encantan las lombrices y las miguitas de pan,
pero creo que es mejor acostumbrarlos a que no
coman lombrices, sino las matamos,
aunque sea nuestro alimento.
Ya no sé qué hacer 
para que esos niños
dejen de matar a mis amigos.

                                                                                      



SÓLO MIRA TU INTERIOR

Un día invité a una amiga a pasar la tarde,
jugamos a las muñecas, a ser vendedoras,
a la hija y a la mamá,
nos divertimos mucho,
en un momento mi amiga me contó,
que su hermana le dijo que era fea, 
se fue a mirar al espejo,
le dije:-  "No te mires al espejo
sólo para hacerte sufrir,
mira tu interior".
                                            


LAS HERRAMIENTAS HABLAN

Un niño pasa por  una carpintería,
escucha  voces muy finas y raras,
se acerca y dicen: "Sch viene alguien"
se acerca mucho  más,
ve  herramientas de diferentes colores
y las escuchó hablar,
salió corriendo hacia su casa
le dijo a sus papás:
"¡Hablan las herramientas de una carpintería!".



A MI BANDERA

Celeste y Blanca,
200 años de su creación,
bella como el cielo y el sol,
da tranquilidad y amor,
esa es la bandera argentina
y está siempre en nuestro corazón.

                                                                                 



MIRO Y NO TE ENCUENTRO

Una tarde, de mucho sol  y calor,
planté una semilla,
 en un momento sentí un  vacío,
miré al cielo y no estabas,
entré, en la alfombra tampoco,
observé las paredes,
sólo ausencias,
por último fui hasta el refrigerador,
no te encontré.
Había una nota donde decía:
"Me fui lejos,
donde hay paz, colores
y un lindo paraíso.
Tú eres fuerte, 
sabes que Cristo
te guiará y te protegerá".
Cerré la carta, me senté,
pensé y me pregunté
"¿A dónde  se habrá ido?"



VENDEREMOS LO QUE FALTA

Venderemos lo que falta,
amor a la gente egoísta,
paz a los sirvientes,
fuerza a los débiles,
paciencia a los abuelos,
comida a los niños hambrientos
y ropa a los desnudos.
                                       
                                                           




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LÓPEZ, Silvia Inés: Descubrí el placer de escribir desde muy chica, y continúo disfrutando la sensación que me da la lapicera jugando en el papel. Gracias a todos los que apoyan están pasión.


                                          SOÑAR Y DESPERTAR

   Soñemos: que se abre la puerta y entra papá caminando, con sus manos y ropa engrasadas después de un día de trabajo. Llega cansado y al ver su bicicleta, que los chicos dejaron rota sin avisarle, se enoja.
   Saluda y pregunta por ustedes y juega con los nietos. El más pequeño está en sus brazos y a la mayor le enseña a andar en triciclo.
   Después de los juegos ayuda a bañarlos.
   Despertemos: ya basta de lindos sueños, que papá no va a entrar por la puerta, y ya no puede ir a trabajar. Tampoco se va a enojar porque sus hijos rompieron la bici. Papá ya no puede usarla.
   ¡Qué va a saludar si perdió la capacidad de hablar y hasta que logre balbucear sus nombres, habrá pasado un largo rato.
   Hoy los nietos tienen que  esperar que el abuelo se siente para después treparse con cuidado y hacerle mimos. ¿Qué los lleve a pasear? Imposible ¿Qué les lea un cuento? Tampoco.
   Abramos los ojos, despertemos que la realidad de ese papá fuerte que tuvieron y tanto necesitan, y del abuelo juguetón y cariñoso, es hoy sólo una necesidad. Un sueño nomás.



                                              LA CASA

   La casa quedó grande. ¡Sobra la habitación de los chicos! Raro, no? Si hasta hace poco faltaba espacio y hoy  tenemos  living también.
   La mesa ¡Qué decir de ella! Que se agolpaban los codos haciendo lugar y hoy con la mitad es suficiente. En la otra puse un hermoso florero.
   Las sillas están apiladas en un rincón. ¡Para qué tantas! Y así hago con los platos, los cubiertos y los cajones del ropero. Todo está ordenado,  cierro la puerta del dormitorio y listo.
   Entonces miro el alma de la casa vacía, escucho las voces que habitan en los rincones, cual duendes juguetones.
   En una pieza vacía se guardan los llantos de cuando eran bebés, y en otra, las alegrías de los primeros amores.
   En las puertas hay calcos de Bariloche, o del músico de moda, según quién las colocó. Está guardado también, el olor a los pastelitos y el de los asados de fin de semana.
   Saco las figuras, silencio las voces, limpio y por último cierro las puertas.
   Qué difícil. Cada mirada hacia adentro duele, pero ellos aprendieron a volar. Y de ese vuelo yo no participo.
   Sólo me resta mirar el camino por el cual volverán, y al menos por un rato, la casa quedará chica de nuevo, y estará viva.  

                                                                                          


                                             MIEDO

   Mis pies necesitan hoy de los tuyos, para que los acompañen a caminar, y no están.
   Mis manos necesitan que las tuyas las tomen, dándoles fuerzas y sólo hallan vacío alrededor.
   Mi piel anhela el contacto de la tuya y su tibieza y sólo la realidad fría me envuelve y me estremece, porque no estás.
   Mis ojos se opacan al no tener la luz de los tuyos iluminando el camino e intentan no despertar, aún en la más hermosa mañana.
   Mis fuerzas se agotan esperando tus abrazos y la dulzura de tu voz.  
   Tengo tu perfume en mi piel y tu imagen que me acompaña.  
   Más no te tengo.
   El caudal de mi cariño necesita desembocar en un lugar, abre tus brazos y recíbelo.
     Mi corazón aprendió a latir al compás del tuyo, mis labios sólo anhelan tu cercanía y mis pobres oídos están sedientos del dulce susurro de tu voz.
   Aún así tengo miedo. Porque sueño demasiado. Voy a despertar y no estás. Voy a reír, a gritar y a llorar.
   Me oís? Tengo miedo. No sé si estás!  



      FELICIDAD

El sol ilumina
las aves en el cielo,
como ellas, liviana
hacia vos vuelo.

Al pensarte
invaden  mi mente,
sensaciones nuevas
deseos de poseerte.

Si huelo mi piel
reconozco tu perfume,
si miro mis manos
descubro tu forma.

Felicidad, me rodeas
con invisible presencia,
inundas todo mi ser
con tu dulce fragancia.

                                                            


PIES

Tantos pies descalzos
hieren la blanda arena,
entorpecen el mágico
juego del furioso mar.

La fuerza del viento
muchas huellas borró,
cual legado de un tormento,
una más profunda quedó.

Los pies aún avanzan,
doloridos, casi llagados,
siempre cubiertos están
por moderno  calzado.

Sin pausa, caminando,
cargan toda la vida,
con un cuerpo pesado
que ignora sus heridas.

                                                      



                    HECHIZO

Anoche, cuando cerca  lo tuve
miré profundamente sus ojos,
deseaba besarlo y no pude,
hechizada por sus destellos.

Una loca pasión allí grabada,
muestra la pureza del amor,
goza con la caricia regalada
temblando de emoción.

Contagiada mi piel de su calor
abracé su cuerpo presurosa,
hambrienta mi boca la suya mordió
saboreando fruta tan jugosa.

Las estrellas sonrieron contigo
al oír susurrar “te quiero”,
la luna vergonzosa fue testigo
de tu felicidad, mi hechicero.



PAISAJE HUMANO

Navegan las lágrimas
en el mar de tus ojos,
velero que llevó
el viento a su antojo.

Invaden las sonrisas
la cima de tu boca,
derriten la blanca nieve
cubren de flores la roca.

Manos fuertes, seguras
recorren la ruta sinuosa,
van y vienen con soltura
acarician pétalos de rosa.

Y así, el cuerpo es camino
pradera, montaña y mar,
llega el explorador a destino
se recuesta en él, para amar.
  


 LA CAMA MATRIMONIAL

Otrora resultó refugio
de nuestros cuerpos abrazados,
también cobijó hijos juguetones,
después nietos gateando mimosos,
y hoy es un cofre que guarda
llantos de famélicos bebés,
piruetas y risas de niños,
las confesiones de los adolescentes,
muestra orgullosa las marcas
que traviesos dientitos grabaron.                                                              
La misma y cálida cama,
se convirtió en un inmenso desierto,
en el cual nuestras manos
ni siquiera se rozan,
ese clima árido y frío
hizo que abandonaras su cobijo,
habiendo un espacio vacío,
guarda tu forma y aroma.
Con tres décadas a cuestas
sabe que mucho cambió,
que la herida está abierta,
a pesar del tiempo, no cicatrizó.

                                                                           



APERTURA

Abierta está mi mano
a quien la quiera tomar,
y la puerta de mi casa
para quien quiera pasar.

En la casa, ahora vacía,
sólo pared, piso y techo,
ronda el alma de la alegría
juega el viento sin derecho.
                                                                   
Aunque sea tan pequeña
hay lugar para el hermano,
con alegría la dueña
le tiende su mano.

Mira mi sonrisa
escucha tu corazón,
vuelve sin prisa
sólo fue un tropezón.

Abierta está mi mano
para que la puedas tomar,
te espero hermano
vamos a hablar.

                                                                        


ANA MARIA

Ahora a los cincuenta
la vida trajo a Ana,
tantos por qué sin respuestas
ella dice que es mi hermana.

Fue aquella mañana
me sentí mal y engañada,
vos sonriendo decías
que eras mi hermana.

Nuestro padre ya se fue
con sus miedos a cuesta,
muchos silencios y llantos
hoy podría entender.

Mostró orgullosa su medalla
que hace años papá le dio,
en mi cabeza una batalla
su abrazo me consoló.

Papá le contó
que tengo una igual,
no sé quién la guardó,
dudo que sea real.


Te empeñaste en buscar
y a primos preguntaste,
mis celos hacían dudar
y vos la encontraste.

Son fiel testimonio,
están con sus dueñas,
y el padre que nos unió
en fotos nos acompaña.

Que ella nos guíe
como grabadas están,
desde muy alto él sonríe
sus hijas se abrazarán.    

                                                                                         


MISTERIO
Me gusta estar así
mirar el color de tus ojos,
no los escondas
ellos me hablan.

Una sonrisa callada
dulce gesto de amor,
y el mudo silencio
disfrutar los dos.

Cuánta paz sin hablar,
rico silencio y guardar
lo que tanto cuesta decir
y tanto necesito oír.
                                                                                                               
El misterio del silencio                                                                    
las palabras que guarda,
la mirada y su luz
envuelven y hablan.        

                                                                               


SIN ALAS

Eres un ángel sin alas
queriendo volar,
seré brisa suave
y te haré regresar.

Seré ancho cielo
una nube pasajera,
en el desierto, árbol
que cobijarte quiera.

Ángel sin alas
ya no quieras volar,
en tus fuertes brazos
me quiero acurrucar.

Ni cielo ni aire soy,
ni ángel sin alas tú,
alegría cuando voy
tristeza al decir adiós.

Caminemos como ayer
sin ninguna prisa,
seamos al atardecer
hombre, mujer y sonrisas.

                                                                          


LA CRUZ

Dejemos la mente
vacía y oscura,
observemos la gente
suave y sin premura.
                                                                                      
Cerremos los ojos
dejemos pasar el llanto,
brotará a su antojo
lavará tu gris manto.

Fría sangre roja
cálida piel clara,
rasguño que enoja
ahuyenta o empapa.

Tiene ojos  y mente
fue vida y luz
vuelve indiferente
cargando su Cruz.



BUSCA, SIEMPRE HAY

Abre la ventana de la vida
entrará el sol de la alegría,
usa sus rayos amiga
e ilumina cada día.

Que se instale en ti
reviva tu espíritu,
vuelve a sonreír
me gustas más así,

Gasta tus lágrimas
todas, muy rápido,
cuando se hayan secado
con ojos limpios verás.

Hay una nueva película
habrá un mañana mejor,
hubo una voz que llamó
hay, siempre hay, busca.


CENTENARIO

Quién recordará Señor
cuando acá nada había
sólo campo y pasto en flor
hasta que pusieron las vías.

Por ella llegó el tren
y quienes acá vivirán,
que desde el cielo sonríen
entre nubes bailarán.

Hoy ya son historia
ellos, nuestros abuelos,
vivos en la memoria
cuerpos abonando suelos.

Himnos de alegría
al futuro avizorando,
no hay tren en las vías
hay un pueblo festejando.



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MORLACHETTI, Mercedes Beatriz. Docente artística. 63 años. Madre y abuela. Disfruta de todas las expresiones del arte.



UNA FLOR

A mi lado, alguien puso una flor.
Y se fue silencioso,
como un fantasma,
o como un duende enamorado
que festejó la ocasión.
Fue un domingo cualquiera,
después de hacer el amor,
sin gesto alguno, como una estatua,
en mi cama grande dejó una flor.
Pidió perdón?
Cuál fue su enojo
si sólo hubo pasión.
Se fue sin dejar huella,
sentí asombro y admiración,
fue como ver llegar y partir
las olas espumosas cada mañana.
Busco su mano y su calor,
su cuerpo, su sudor,
frenesí maravilloso
en un acto de amor.
Sólo encuentro una flor.




SABÍA QUE NO ESTABAS

Aún sabiendo que no estabas
fui a buscarte.
Por miedo a perderte
y ser espejo de la desolación.
Por compasión, y sentí dolor.
Por necesidad desesperada
que tengo de vos.
Por inquietud y curiosidad,
por ansiedad infinita
de saber si regresarás.
Toda mi vida es un infierno,
la soledad me agobia,
mi piel se agrieta,
deja caminos abiertos,
mis ojos pierden brillo,
sólo ven pasar la vida.
Mis manos vacías,
abrasan el tiempo.
Me acurruco
como golondrina sin rumbo.
Por eso...
Aún sabiendo que no estabas
fui a buscarte.

                                          



UNA MARCA EN MI FRENTE

Como suave paloma mensajera
dejaste una marca en mi frente.
Sólo una madre o una novia
pueden recibirla.
Son las marcas que deja el amor,
sentimiento incondicional
que deja huella, deja aroma, deja sabor.
Con esmero y desvelo,
con dedicación y dulzura ,
con música y tesón,
Así dejaste una marca en mi frente.
Hoy, entre los pliegues de la vida,
puedo ver soles escondidos,
lunas sin auras y mi cuerpo sin pudor.
Pinto como un payaso, mi faz doliente,
cubro con frescor toda mi piel
pero siempre aflora una marca en mi frente,
Será el amor?
                                                   



UN BESO AUSENTE

Pobre enamorada no correspondida.
En la oscuridad de tu propia cárcel,
como una niña abandonada
igual que esa flor en el desierto,
solitaria y en la cumbre de la montaña.
Ya no importa si estás en la plaza,
rodeada de una muchedumbre sonora.
En tus ojos mustios y tristes
sólo hay dolor, bronca, indiferencia.
Sentí vergüenza por mi orgullo inescrupuloso.
Con gran egoísmo preferí el rencor al perdón.
Hoy, tu beso ausente,
es como un soldado que lucha,
que se pierde en la burda guerra,
que acaba de partir en la inmensa oscuridad.
Pobre enamorada no correspondida,
no permitas que  tu frente arrugada,
aprisione para siempre
un beso ausente.
                                                          
                

             
SUEÑO

Ante lo desconocido, temor.
La casa poco iluminada,
la gente con trajes de época,
qué sueño mi Dios.

Se abrazaron a mi piel erizada,
no alcanzaban las lágrimas,
ni el silencio abismal.
Tantas vivencias.

La tenue luz
hacía reflejar un disfraz
trajes de teatro, máscaras,
qué sueño mi Dios.

De mis manos emanaba,
todo el candor de un tiempo mejor.
Anémonas y estrellas de mar
reflejadas en espejo veneciano.

Fina lluvia de estrellas,
luciérnagas indicando el camino,
en nuestro ojos, esplendor,
qué sueño mi Dios.

Desperté exaltada,
no comprendí muy bien,
transité una noche especial,
apago la luz, sólo recuerdos.
Qué sueño mi Dios.



EL SILLÓN

El sol resbaló sobre el sillón
figuras sin formas en él.
Qué pretenden ocultar?
Sueños, poemas, amores?

La brisa mueve las cortinas
Trae el rumor del mar?
O los pasos apresurados de la calle?
O sólo el silbido del viento?

Dejo que mis oídos elijan,
mi corazón saborea cada gemido,
me quedo callada y en silencio,
en una especie de hibernación.

Me siento en el sillón,
cierro los ojos,
una gota de sudor rueda por mi frente,
aquí estoy amor.
Esperándote.

                                                


AMOR

Aún siento el calor de tu beso.
Se posó en mi mejilla,
como un cántaro de agua fresca
recorriste mi cuerpo entero.

Soñé, soñé, soñé.
No quería despertar,
creí que eran quimeras,
toda tu piel sedosa de sudor
me depositó sobre la realidad.

Me fundí en tu cuerpo y en tu alma,
fuimos uno solo en ese abrazo,
eterno, frenético, amoroso.
Te sentí latir en mis entrañas.

La palabra amor se escribe de a dos,
sangrar pasión entre sábanas húmedas,
sentir tu palpitar acompasando el mío,
esperar enardecida el fluir del néctar.

Descansar luego en tu regazo,
sentir un enjambre de caricias,
tus manos jugueteando en mi piel.

Tus ojos y los míos.
Tus labios y los míos.
Ay amor....

                                                           

                                   
                         
                                ESQUINA DE RECUERDOS

      Los abuelos llegaron con su bolsa de sueños a esta vieja casa y su salón de comercio de Ramos Generales, que hoy casi centenaria quiere contar su historia.
       1949 corría por las venas del tiempo dibujando el almanaque,  tenía en  sus entrañas designada una fecha, yo palpitaba desde el vientre de mi madre, y fue el 16 de septiembre, cuando los ecos de mis primeros  llantos de vida, inundaron las paredes del hogar gringo, y un Monte Buey incipiente me recibió en sus brazos para acunar mi vida, mi esperanza y mis sueños.
        Dos pares de brazos se llenaron de amor, de pan y de trabajo, mi padre y sus hermanos, los abuelos, y esos retazos de la vieja Italia, que sólo tenían como horizonte el trabajo y la paz, para forjar  esta tierra fértil que se abría generosa.
         Esa vieja esquina de  Maipú y V. Sarsfield, fue en su momento el comercio de Ramos Generales de esos  pioneros inmigrantes, y conservó durante mucho tiempo, adheridos al cordón de la vereda, esos herrajes, que a manera de palenque servían para sujetar los caballos, principal medio de transporte de aquellos años.
       Los engranajes del tiempo siguieron su implacable marcha hacia el futuro, desgranando  recuerdos, algunos fueron quedando en el olvido, y otros, en la memoria de pocos.
        Con el paso de los años, la familia se fue disgregando y emigró a otros pueblos y ciudades. Tuve la suerte de quedarme acá y de ver crecer a mi querido Monte Buey.
          Hoy lo recuerdo todo, siento que la nostalgia se gana un lugar en mi corazón, donde viven las palabras de mis seres queridos, los soles de mi infancia,  adolescencia,  juventud y adultez.
          Aquí se fueron gestando mis hijos y algunos de mis nietos, que hoy componen los eslabones de esa cadena, que nos amarrará para siempre a este terruño, que, como lo hicieran nuestros abuelos, hoy seguimos viendo promisorio.
          Veo la vieja casa de Ramos Generales donde comenzó mi vida, como un símbolo de lo que fue la apuesta, que nuestros mayores ganaron a la vida, para regalarnos esto que hoy nos enorgullece.
           Este presente, que mañana también será pasado, hagamos lo posible para que  los futuros soles que alumbren los días por venir, sean el corolario del sueño de ese puñado de “gringos” que con su sudor regaron nuestra tierra.

                                                                  


TUS BESOS

Sólo tus besos
calman mi sed de amor,
los depositas sobre mi piel
y en cada uno encuentro un mensaje diferente.

Ya escucho tus pasos llegar,
nos dejaremos llevar hacia la inmensidad,
desnudarás mi alma y llegarás hasta allí,
donde sobran las agujas del reloj.

Como un rayo atravesarás mi cuerpo,
mi alma arderá como madera seca,
tus gemidos serán míos
y tuyas mis palabras.

Nuestros cuerpos se unirán en ese lugar,
donde la pasión llega,
donde mueren las miradas,
donde sólo los gestos cuentan.

Y viviré cada uno de tus besos,
cada una de tus caricias,
como un inventario de poemas
y así nos reuniremos en nuestro refugio de amor.

No me abandones en la madrugada,
envuelve mi cuerpo en glamoroso silencio,
vísteme de deseos
y no aceleres el tiempo.





ENCUENTRO

... y allí estaré...
vestida de princesa, con brillos y lentejuelas
todas danzarán junto a mi alegre corazón.

... y allí estarás...
vestido de príncipe
montado en un elegante caballo blanco.

Y así, simplemente así,
soñando con el gran momento estoy...

... y vos...
y vos imaginando mis formas
y las mil maneras de besarme,
...y yo...
devolveré tus caricias
multiplicadas por cientos..

... y el sol brillará como nunca
... y la luna será nuestra mejor cómplice.
Cómplice de este nuevo encuentro.

                                                                    


                          LICOR

Y el licor se secó sobre mi regazo
y de tus ojos el brillo se fugó,
mis gasas descansan en la esperanza
y mi piel, seda dolida, transpira dolor.

Distancia, sólo distancia y esperar
sandalias sin dueña que la lleven a pasear,
perfume sin aroma de tanto llorar.
Alma mía, por qué tanto tiempo ha de pasar?

Me miro al espejo y no quiero llorar
pero dos surcos gruesos comienzan a caer.
A dónde irán a parar?
Serán tus besos los encargados de sanar?

Sólo espero, sólo pienso, sólo escribo.
mientras tu pasión crece
y mi corazón se agita.
Cae la noche...
El licor se derrama sobre mi regazo,
sólo tus caricias lo renacerán.

                                                                     


MARÍA

María esperaba...como lo hice yo...
En el prado verde plagado de esperanzas.
Por el palpitar de tu corazón
pude comprender que sufres como yo.
Dejé mi guitarra y mi sombrero,
pero... no me obligues a callar,
yo te amo, sí mi amor, yo te amo.
Aquí estoy, frente a ti,
trato de decirte que es mejor marchar,
sufriré, pero mi corazón algún día se relajará
y entonces sí, gritaré y gritaré..
Yo te amo!!!
El rojo carmesí de tus labios me desangró,
traté de decirte que quizás sea lo mejor,
que me esperes allí, en la pradera,
donde miles de flores celestes coronarán tus días.
Y tu nombre...
y tu nombre será la luz que necesito.
En las noches me aferraré a él,
de tu boca sensual colgué un beso
y con suave ternura lo coseré a mi corazón.
Sí.
Sé que sólo fue un capricho...
En tu soledad, inmensa y profunda
sabrás que te quiero,
y quisiera darte el mundo entero,
la noche será larga..
y sólo fuego yo te daré.


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María Rosa PICCHIO. Monteboyense nacida el 15 de noviembre de 1945. Casada, abuela, ama de casa. Asisto al Taller donde disfruto y comparto actividades que tenía guardadas en mi corazón.


                                                        
                                              ANTES
   Cuando no  te conocía, algo me faltaba y no sabía  definir  que era.
    Exploro los rincones de mi casa, del jardín  y hasta el altillo.
      Sentía  que alguien  me llamaba en sueños, me despertaba                                          y sólo  quedaba  un eco  resonando   en  mis oídos,   haciéndome  latir muy                           fuerte el corazón.  Antes, cuando no te conocía,  el sol no brillaba con la misma  intensidad,  la luz de la luna  no me producía placer,   sino  ansiedad y temor, no me sentía segura ante nada.
      Tanto  esperé para conocerte, que hoy agradezco  a la  vida  por tenerte,  todo cambió  para felicidad de los dos.
                                                                              
                                         


                                               CAE LA LLUVIA  
                                                   
     Cae la lluvia y siento una sensación, como si fueran lágrimas  de alegría  derramándose  sobre mi rostro,   diminutas ellas.               Al caminar sobre el barro,  voy dejando mis huellas en este atardecer. Junto algunas flores, entre ellas un bello clavel, creo haber encontrado un paraíso,  siento una paz especial.  Asoma el arcoíris con sus colores tan especiales, más hermoso se ve el horizonte .
    Huelo el aroma característico  a tierra mojada, miro a los horneros  construyendo sus casitas,  tan laboriosos son.
    Regreso a mi hogar,  me sorprendo al ver tantas hojas  amarillentas propias de este  otoño,  que golpeadas por la lluvia, han transformado mi patio en una gran alfombra, ocre y húmeda.
                                                                             
                                                                        

                                                            

                                                       EL LIBRO


   Fue un día del mes de abril, por primera vez  asistía al Taller Literario.
   Mi intriga  era tan grande, por saber  lo que podía escribir. Ya con 66 años no me resultaba tan fácil, recuerdo que llegué a la Estación del Ferrocarril .
    Allí estaba Mercedes esperando a sus alumnas, con el correr de los días nos hicimos muy compañeros, amigos y disfrutábamos de lo que cada uno había escrito, poemas, relatos, poesías y cuentos.
    Ahora me doy cuenta que pude, imaginándome, paisajes, pájaros, la lluvia y cuántas cosas más, en la cual estoy sumergida.
     Muy feliz estoy porque logré escribir en este Libro, lo que tenía guardado en mi corazón, como decía Pilatos. ¡Lo escrito amigo ,escrito está!   
     Con  puño y letra de mi imaginación, con la tinta de mi vida quiero compartirlo con amigos y mi Pueblo Monte Buey.
   ¡¡Gracias  a mi familia y amigos por brindarme tanto apoyo!!

                                                                         

                             

                            DOS REGALOS: RAÍCES Y ALAS 

   Las raíces que recibimos, son para saber de dónde venimos, y las alas,  para volar hacia nuestro destino.

  Dos herencias preciosas para dejarles  a nuestros hijos, así como nos destinaron nuestros  abuelos  en distintas generaciones .

  Nos regalaron, raíces y alas para que cada uno pueda seguir el camino y llevarlos en el corazón.



                                  DESCUBRÍ TU MENTIRA
   Fue aquel día, que con plena confianza te dije toda mi verdad, tan llenas de sentimientos  hacia ti.
   Tú me mirabas, quizás queriendo decir algo, pero al ver mis ojos no te atreviste, me fui en silencio, muy triste.
   El destino quiso que nos volviéramos a encontrar, te vi  tan distinto.
   En ese momento me di cuenta, que lo tuyo sólo había sido una inexplicable  mentira.


                        
     
                                       VIAJÉ EN EL RECUERDO 
   Cada minuto que pasa, me parece oír tus palabras, tan llenas de amor, que tengo  guardadas en mi corazón.
    Dejaste mi vida con tantos recuerdos,  juntos compartimos ilusiones y sueños.
   Tu linda sonrisa pero tu mirada triste, anunciaba tu partida, hoy sólo  comparto aquellas vivencias, con mi soledad, se tocan en el aire y se respiran con el viento. 
     Desvanecen con un suspiro y regresan con el respiro ¡Así viajé con estos recuerdos!


                                         
                                       A UN POETA 
                                               
    No te quedes con la pluma entre los dedos,  deja fluir todo lo bello que palpita en tu  mente, despierta,  cántale a la brisa, al sol y al viento helado que azota tu rostro.
    Vuela por el mundo con tu canto, recoge  las flores, son tus  letras, escribe con ellas el poema más hermoso que puedas imaginar.
    Ríe de alegría, así puedes decirle a todos:                                 
    ¡Que el Poeta no fue olvidado!
                                                             
                                         

                            
                                   DUDAS
   Tus palabras me generan dudas, porque...
   En estos días y a la distancia tengo demasiadas dudas, por esa carta que me enviaste. No era como las anteriores, no la disfruté,   ¿Es que no tenías tantas cosas para contarme? Creo que olvidaste todo nuestro cariño, hermosos momentos.
   Pero sí me gustó indagar en tu corazón, para ver si valió la pena creer en vos, y no fue así.
   Mis dudas no fueron en vano.

                                                                      


                                          IMAGINÉ
   Imaginé tu amor. Entonces puedo decir...
   Que estuviste cerca, demasiado cerca, como un mismo lienzo.
   Puntual en mi imaginación, en los latidos de mi corazón.
   Preciso como la lluvia sobre los cultivos. Armonía y fortaleza cuando la necesité.
   En la noche iluminaste mi camino y yo con los ojos bien cerrados imaginé tu amor.


                                  
                              ADOLESCENTE Y MUJER

   La realidad, superó mi fantasía. Te vi... Y en mi adolescencia te amé en silencio, todo era una fantasía.
   Hoy, ya mujer, mi realidad sigue como entonces.
   Mis sentimientos son los mismos, daría la vida entera sólo para susurrarte al oído y decirte que te amo, no  cambiaría un  segundo en este mundo, por aquellos poblados de bellas ilusiones.

                                                                             


                                               GRACIAS JESÚS

   Hoy puedo sentir que el Señor viene a visitarme.
  Quiero escuchar su voz, que sus palabras me comprometan a vivir con  felicidad y en paz.
   En estos momentos estás ausente en mi corazón.
  Quiero decirle tantas cosas, ser su amiga desde lo más profundo de mi ser.
  Te espero y te ruego
   ¡Ven señor Jesús!

                                                                           
                                               
                                       
                                           ALGÚN DÍA
 
   Recuperaré la magia de la palabra.
   Las palabras son mágicas, con ellas puedo escribir tantas cosas, poemas, cartas, poner una frase en una tarjeta de cumpleaños.
   Pintarlas con los colores de las flores, sabiendo que todo es magia, son las palabras.
   Simplemente hay que descubrirlas, creo haberlas encontrado con mi imaginación.
   ¡Esto es muy hermoso!



                               
                 SE REVELÓ EN MI CIELO EL AMOR
    Cada sentimiento quedó revelado en mi mente.
     En  noches  estrelladas, con un límpido cielo oscuro, deseo que   brote en mí el amor.
     Permitirle que sea Él quien  me cuide y cure   mi corazón, imaginando un largo caminar, con una  música  celestial,  y así bailar hasta el amanecer, y saber que la noche fue fiel testigo de nuestro amor.
                                                                            
                                                                           
                            
                                     

                                           MI PLUMA DE POETA
     
Compartirla  con mi alma, la siento en lugares desconocidos,  a veces es claro otros sombríos.
   Nace, vive en mis momentos.     
   Como un Poeta, mi pluma me da la voz del aire.
   Se convierten en ríos, paisajes que susurran lo escrito en el canto de los pájaros.
   Entre las calles  con el murmullo de la gente, para luego esconderse y atrapar mi poema.
    Mi pluma de Poeta habita  como en un sueño y yo… ¡Sólo siento que es mi vida! 

                                                                                



CONDUCTA
  
   Era la típica conducta de esas pobres personas recluidas en aquel lugar tan lejano, con tristeza, mal humor, peleas.
   Así era el clima reinante. La persona quien los tenía a su cuidado, los reunió para comunicarles que por su comportamiento, no podrían salir de sus  habitaciones. Los menores quedaron preocupados por sus compañeros.
   Sus familiares iban a visitarlos para acompañarlos y llevarles un poco de calma, pero al quedarse solos, el desánimo los inundaba.
    Un sacerdote lugareño, todas las noches iba para atenderlos y darle bendiciones, así mismo trataba de comprender lo difícil que era mejorar la conducta de aquellos seres, que por razones inexplicables estarían allí tantos años.
   Con profunda tristeza dijo: ¡Que el señor los perdone, les de serenidad y así podrán recuperar su libertad!



RECELO Y CONFUSIÓN
   Sus hijos estaban entre el recelo y la confusión. Cuando entré a los dormitorios, encontré un desorden de papeles, lápices, cuadernos y ropa acumulada al pie de las camas. Todo fue una confusión para mi, pero quiero saber la verdad. Cuando regresaron a casa les pregunte cómo habían dejado sus dormitorios en ese estado? Contestaron de a uno, mamá, no estamos cómodos todos juntos, y menos compartir las cosas del colegio. Sentimos un recelo terrible que nos atrapa, los escuché, luego les dije, por ahora no hay manera de cambiar esta situación. Tengan paciencia, con el tiempo todo se va a arreglar para ustedes, hijos,  los quiero mucho. Trabajemos  para un buen fin, luego verán los  resultados con mucha alegría.
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TULIÁN, Luis Esteban. Oriundo de San Marcos Sierra. Nació el 8 de Agosto de 1988. 24 años.  Peón rural con una vocación hacia la lectura y a crear frases, pensamientos, poesías.   


             

            SOMBRAS

Si el viento no te responde,
si las nubes ya no te miran,
si el cielo mira otro rostro
y deja el tuyo vacío,
estás en sombras.
 Si el sol huye de tu piel,
si la tierra escapa de tus pasos,
y junto a ella está la alegría,
el optimismo, la esperanza, la lucha
¡No mueras! Te sigue tu sombra,
y a la tuya la apoyará la mía.
Junto a ellas  seguirán millones,
risas y llantos, todos juntos,
ya no estarás solo, ya no.
 Si el viento no te responde,
si las nubes ya no te miran,
da una vuelta y mira
son las sombras que te siguen.

                             
                                

                              EL AMOR
Amor es ciencia que une al cuerpo con el cuerpo,
al alma con el alma y a Dios con Dios. 
 Amor es amor de amar sin pedir nada a cambio.
Amor es querer y respetar a todo ser viviente.
Amor es el vientre puro y suave de una madre.
Amor es la vida entera.
Amor es un ser cualquiera.
Amor es un árbol que te entrega  sus frutos.
Amor es un astro que te indica cruces con su lumbre.
Amor es la cumbre que persigue la existencia.
Amor es la meta eterna de la celestial conciencia.
 Si yo amo más que ayer es porque hoy sé más.
Si hoy sé más es porque amo más
Si hablo así es porque mi destino encontró el camino
y por él voy feliz.                                                 
                                                                       
            
           
             

      MELANCOLÍA
Melancolía… Palabra, sentido, sentimiento.
Melancolía…
Puerta del silencio,
lágrima para el verso,
añoranza oprimiendo,
el corazón abierto.
Pensamiento incierto.
Melancolía…
Tristeza en el pensamiento,
miradas perdidas a lo lejos,
buscando, añorando, perdiendo.
Melancolía… poesía


                  ADIOS
No, aprenderé a callar en silencio,
a no pronunciar tu nombre,
a negar que un día nos amamos.
Aprenderé a decirte adiós.


                                              
                                               NOCHE
   En la noche, la tristeza es mi última compañía, la lluvia oculta mis lagrimas, la oscuridad mi agonía.
   El tiempo no fue tiempo en nosotros, estando juntos nos sentimos infinitos y el universo era pequeño comparando a lo que éramos tú y yo.
   No hallo noche más oscura, que ésta. El frío que se encarna en mi alma,  el silencio borra la suave vibración de tus palabras, ahora que no tengo recuerdos de lo que fui cuando tú estabas.
   Si he sido noche, fue tu noche lo que fui, si he sido beso, es por que tus labios me enseñaron a besar, si fui vida, fue por date a ti la mía.


              
                   AMISTAD
Cuando tengo algún problema
él está para escucharme,
siempre  me aconseja
 y  ayuda a desahogarme.
Cuando pienso en el fracaso
me regala una esperanza,
 y me dice que en mis pasos
yo debo tener confianza.
Él me hace mirar mis faltas
cuando cometo un error,
y nunca me da la espalda
cuando le pido un favor.
Cuando el tiempo nos separa
los recuerdos nos consuelan,
y si es grande la distancia
no importa lo que suceda.

Somos amigos,
y nuestra amistad
nos mantiene unidos.
Él es mi amigo sincero
y fiel compañero,
el que guarda mis secretos
y me sabe comprender.

                                                        

                    
                     SENTIMIENTO

Lo que siento es un secreto para muchos
la verdad no lo comprende el corazón,
escondido con sonrisas los suspiros
de un amor que no alimenta la razón.
La razón y el corazón se debaten
una lucha defendiendo el amor,
la razón sólo defiende lo que  sabe,
el amor funciona entre dos.
No hay consuelo para alguien que ama
no hay llanto sin razón para llorar,
sin llanto y sin consuelo no sería
una vida en la cual madurar.
Sigo cayendo en un profundo mar
donde mi aire se llama amor,
donde planeo seguir luchando
hasta encontrar tu corazón.

                                                                                     

           ESTRELLAS

Existe un lugar,
donde nacen las estrellas,
se nutren de sueños y esperanzas
de ilusiones y mucho amor.

Cuando van creciendo
toman su color,
el  preferido de alguien
que con sus ilusiones las sustentó.

Y un día salen al cielo,
brillan para todos,
aunque siempre siguen
a quien las alimentó.

Cuando estás triste
mira a tu estrella,
brillará más para ti,
algunos de tus sueños lanzará,
para que recobres la paz.

Mira tu estrella y de amor te llenará,
de tus nuevos sueños
de nuevo se nutrirá.

Será mensajera para quien lejos esté,
cuidará de ti y de los que te amen





INDICE

Dellarossa, Norma
Dreyer, Dolly
Ereza, Nanci
Ereza, Norma
Lazarte, Pilar
Lopez, Silvia
Morlachetti, Mercedes
Picchio, María Rosa
Tulián, Luis